Cuando el estándar no es lo más usable

El dispositivo más usado en la interacción con un ordenador es, sin duda, el teclado. Aunque desde los diseños de Doug Engelbart venimos ayudándonos mucho del ratón, el teclado se lleva el premio con creces.
Lo curioso es que a pesar del tiempo que ha pasado desde su invención en 1868, la disposición de la teclas no ha cambiado. Ha habido muchos intentos y experimentos, pero el QWERTY (llamado así por las seis primeras teclas alfabéticas de la fila superior) sigue siendo el más usado en el mundo occidental.
Su invención se la debemos a Christopher Sholes, de la Remington Gun & Type Company, quien dispuso las letras basándose en los estudios de Amos Densmore, hermano de James Densmore que era quien ponía el dinero para los inventos de Sholes. Amos había estudiado la frecuencia de los pares de letras, es decir, las letras que más frecuentemente iban juntas en las palabras, para evitar que el mecanismo de la máquina de escribir se atascara. Así, Sholes, decidió separar las letras y darles el orden que hoy conocemos.
Tiempo después, en 1932, el profesor August Dvorak, de la Washington State University, perfeccionó el orden de las teclas y creó un modelo que permitía un considerable aumento en la velocidad de escritura, pero nunca llegó a ser aceptado. A pesar de ser mucho más eficiente, los 64 años de historia que le separaban del primer modelo fueron suficientes para que esta vez ganara el estándar por sobre la usabilidad.
De interés:
Todos los diseños de teclados, alternativos y ergonómicos en la página de Tim Griffins
La historia del teclado en The Keyboard
Piezas de museo en The Virtual Typewriter Museum
Mitos sobre el teclado en The QWERTY Connection
Historia, aspectos básicos y cómo transformar el teclado normal del ordenador en un teclado Dvorak en The Dvorak Keyboard