Interfaces que nos cambiaron la vida: El mando a distancia de la TV

mando a distancia de TVHay interfaces que nos han cambiado la vida, la forma de ver y usar las cosas. Interfaces sin las que -a lo mejor- no sabríamos vivir tan cómodamente y que cuando nos faltan, nos preguntamos: ¿Cómo podía hacerlo antes? Este es el primer post de una serie dedicado a esos aparatos provistos de interfaces que nos han hecho la vida más fácil.

Si bien los mandos a distancia (o controles remoto, como se les llama en Latinoamérica) ya existían en la primera mitad del siglo XX en aplicaciones militares y como apertura remota de garages, es a principios de los años 50 cuando se introducen en casa. Por esos años, la americana Zenith comenzó a experimentar con el primer mando a distancia para una TV, que consistía en un cable que operaba un motor para rotar el dial de canales. El problema era que habia tan pocos canales, que realmente no tenía demasiada utilidad y la gente se quejaba de que era muy fácil tropezar con el cable.

En 1955 se inventó el “flash-matic“, un aparato con forma de pistola galáctica que emitía un destello y había que apuntarlo a una de las cuatro esquinas del televisor (cada una controlaba una función diferente) donde existían células fotosensibles. Lo malo es que los usuarios olvidaban con facilidad para qué servía cada esquina y si había mucha luz solar dentro de la habitación el mando no funcionaba correctamente.

En 1957, Robert Adler , también de Zenith, creó el “space command“, un mando que utilizaba el ultrasonido para enviar instrucciones a un receptor. De paso, Adler hizo historia en el desarrollo de los controles inalámbricos. El “space command” tenía básicamente dos problemas: debido a la cualidad del ultrasonido de atravesar materiales sólidos, al cambiar el canal en la TV de una casa igual se estaba cambiando la del vecino al mismo tiempo y las ondas sonoras podía hacer que todos los perros del barrio se pusiesen a aullar. Además, era caro. A pesar de ello, se utilizó durante más de 25 años con bastante aceptación.

Finalmente, a principios de los 80, se introdujo el mando por infrarrojos, tecnología que seguimos usando hasta hoy, no sólo en mandos, sino también en transmisiones de datos de PDAs y ordenadores, por ejemplo.

Los mandos presentan mil modelos distintos de diseño, algunos absolutamente minimalistas y otros simplemente imposibles de comprender debido a la cantidad de funciones que son capaces de albergar. El diseño de este aparato es algo especialmente complejo porque convergen en él varios aspectos: ergonomía, diseño visual, tacto y limitaciones de espacio. Por regla general, tienen que caber confortablemente en la palma de la mano del usuario, dejar espacio para colocar los dedos que lo sujetan, contar con un tamaño mínimo de botones que permitan pulsarlos con comodidad y poseer claves visuales (en forma de iconos, textos o colores) que identifiquen la función de cada botón o combinación de ellos.

Un problema añadido es que cada vez los equipos tienen más funciones y además, hay mayor cantidad de equipos en casa. Así, podemos llegar con facilidad a tener 4 mandos a la vez, cada uno con unos 20 botones. Quizás por eso, los mandos universales, que “aprenden” las funciones de otros mandos y que pueden controlar multitud de equipos, están ganando terreno. Lo interesante de esto, es que ya no hay botones, sino pantallas sensibles al tacto y el diseño se acerca más a las aplicaciones que a una botonera de un teléfono. También se pueden encontrar piezas de software que transforman una PDA en un mando universal, aprovechándose del puerto de infrarrojos que éstas poseen, como Nevo y OmniRemote

Yo no he encontrado información de calidad sobre el diseño de interfaces de mandos a distancia, pero si alguien tiene material al respecto, agradecería que me lo enviaran. Sin embargo, siguiendo los consejos de Norman (a quien ya le tocó una vez diseñar un mando) sobre diseño de productos y las reglas básicas de la Gestalt, no debería ser complicado.

SAP tiene un artículo excelente dedicado a diseño de interacción para aplicaciones con pantallas sensibles (Interaction Design Guide for Touchscreen Applications), que también puede servir de guía.

De interés:

Gracias a Javier Cañada, por las imágenes de los anuncios de Zenith.

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