Archivo de Noviembre, 2005

iPod Video: primeras impresiones

Viernes, Noviembre 25, 2005


Hace algo más de una semana me llegó mi nuevo iPod 5G (con video). Es blanquito, como el de la foto y tiene capacidad para 60Gb. Bueno, el disco debe ser de 60Gb, porque realmente la capacidad disponible recién sacado de la caja es de algo más de 53Gb. Algún día los fabricantes comprenderán que los usuarios cuando leemos XXGb de capacidad, entendemos que son disponibles para nuestro uso. Digo yo que ya podrían fabricar los discos de 66Gb para que puedan venderse como de 60 y no decepcionar a nadie.
En fin. Luego de este pataleo absolutamente inútil (porque dudo que llegue a oídos de Maxtor, Hitachi u otros), paso a comentar las primeras impresiones:
- Es precioso. Aunque a primera vista no cambia mucho respecto de versiones anteriores, es más fino y ligero y además tiene una pantalla que llama la atención.
- Es MUY sensible a rayajos y marcas. El plástico usado en el frontal es una verdadera esponja de rayones. Da la sensación de que con tocarlo se rayará. La verdad, no entiendo el cambio de material. El usado en los de 4ª generación era más suave y resistente. Igual este es más ligero, pero a los que no nos gusta que se note demasiado el paso del tiempo en nuestros “juguetes”, nos hace una faena. Obligatorio protegerlo de algún modo. Yo he optado por una lámina adhesiva transparente (InvisibleShield). Cierto es que Apple incluye en la caja una funda, pero es más bien ordinaria y un auténtico iman de suciedad. A los dos días de llevarla en una mochila tenía marcas marrones y negras por todos lados.
- La pantalla es más que suficiente para lo esperado. Yo realmente compré este iPod por su capacidad y su batería, más que por la capacidad de reproducir video. Pues bien, a la semana de tenerlo estoy viendo Star Wars III, Friends y el concierto “A Night in Paris” de Depeche Mode. Es increíble. Puedo leer hasta los subtítulos sin ningún problema (Ojo, son videos codificados desde DVD originales de mi propiedad, eh?)

- El sonido sigue siendo excelente. Incluso más potente, aunque igual puede deberse a que he comprado la versión americana, no lo sé. Por cierto, ya no hay ningún motivo para no comprarlo allí, desde que la carga de la batería se hace sólo por USB, no hay problemas de compatibilidad de voltajes.
- La batería dura. No sé exactamente cuánto, pero muchísimo más que los anteriores. Vamos, hasta ahora no me ha dejado tirado en ningún momento y aunque estés dos días sin usarlo, no se descarga sola (un problema común en la generación 3 y 4).
- Los cascos siguen siendo igual de malos que siempre. No consigo entender cómo es que no ponen unos mejores. Yo uso unos Sony Fontopia que me costaron unos 17 € y le dan mil vueltas.
En general, estoy muy contento con el iPod. Es un excelente aparato, con un sonido limpio (si se usa con buenos cascos), buena duración de batería y con extras bastante interesantes. La sincronización de los calendarios, contactos y notas, funciona perfectamente tanto en Mac como en PC. El video se ve de maravilla y es un fantástico disco externo que me permite llevar cosas de casa al trabajo sin problemas (trabajo= PC | casa= Mac).

Por cierto, junto con el iPod, encargué unos altavoces Altec Lansing inMotion iM3C que me tienen gratamente sorprendido. Pero de ellos, ya hablaremos más tarde.

Taberneros: el placer de comer bien

Miércoles, Noviembre 16, 2005

Taberneros - Calle de Santiago, 9
El otro día tuvimos la suerte de cenar en este sitio, en pleno centro, en el llamado Madrid de los Austrias. Buscaba yo un lugar nuevo, que no conociésemos, para llevar a un amigo que nos visitaba y a través de LaNetro encontré el restaurante Taberneros. Probamos suerte y hemos quedado encantados.

El local es pequeño, acogedor, con un cierto aire tradicional, pero con toques modernos por dentro. Está en una calle muy tranquila (Calle de Santiago, 9), en medio de uno de mis barrios preferidos en Madrid. A la entrada, una barra alta, roja, de madera, te da la bienvenida y te invita a esperar si es que no has llegado a tiempo de coger una de las pocas mesas que tiene. Ahora, si eres previsor y apareces sobre las 21.30, seguro que tienes sitio. No se reserva por teléfono en fines de semana.

Ya sea que te sientes en seguida o que tengas que esperar, la experiencia vale la pena. La carta no es que sea extensa, pero tiene de todo un poco. Eso sí, los platos son exquisitos, delicadamente preparados. Es de esos sitios donde parece que la comida la han hecho con cariño.

Nosotros probamos un surtido de pinchos (brick de queso de cabra con cebolla confitada, gambas all cremat, solomillos en salsa de soja, foie plancha con cebolla confitada y vieiras con salsa) y luego pedimos dos platos para compartir: un pulpo con cachelos bastante novedoso (en lugar de pimentón llevaba una suave salsa de mantequilla) y verdillas con carabineros sabrosísimas (las verdillas son como las judías verdes, pero más pequeñas. Se come el fruto de la baya).

Acompañamos con un Syrah 2003 de Viñas del Vero, servido a la temperatura exacta en copas grandes.

De postre, un descubrimiento: “la especial Willy Wonka”, una tarta de chocolate con toque de naranja, impresionante. Junto con una copa un exquisito Pedro Ximenez, era la gloria misma.

Taberneros, además de su excelente comida, tiene un par de detalles que lo hacen un sitio absolutamente recomendable. A saber:
- Extensísima carta de vinos (unas 300 referencias)
- Servicio amable, diligente, sin agobios ni demoras (algo cada vez más raro en Madrid)
- Buena relación calidad/precio (unos 30€). En un momento en que ir a cenar es una auténtica odisea para el presupuesto y que en cualquier sitio te clavan sin piedad por comidas normalitas, este es un lugar donde sales pensando que lo que has pagado es merecido. No es barato, pero tampoco caro. Y es un precio justo.

Nosotros repetiremos, sin duda. Es uno de los sitios donde más a gusto nos hemos encontrado últimamente. Un auténtico descubrimiento.

Datos:
Taberneros
Calle de Santiago, 9 - Madrid
Tel: 915422160
Cierran los lunes.

Nikon D200: foto digital profesional para no millonarios

Jueves, Noviembre 10, 2005

Nikon D200
Soy uno de esos que reniega de la fotografía digital como no sea para hacer fotos ocasionales, en paseos, cumpleaños y otras situaciones “simples”. Nunca he considerado que pudiese llegar a reemplazar la calidad que da una buena diapositiva, o una copia en papel de un original en negativo de 35mm.

Para mí, las cámaras digitales son unos preciosos gadgets que se llevan en el bolsillo y cumplen la misma función que una cámara de usar y tirar.

Hasta ahora.

Bueno, a decir verdad, ya estaba dudándolo desde que tuve la oportunidad de trastear con una Nikon D100 hace un par de semanas y luego ver los resultados. Pero ahora que la misma casa ha lanzado el modelo D200, me he rendido a la evidencia. Esta maravillosa cámara es capaz de reemplazar y hasta superar a mi querida Nikon F90X y sus películas en soporte químico. Ya está, lo he dicho.

Resumo sus virtudes:

- 10.2 Megapíxeles de resolución (uf!)
- 11 áreas de autoenfoque
- Puesta en marcha en 0,15 segundos.
- Alta capacidad de la batería (1.800 disparos con cada recarga)
- Cuerpo de aleación de magnesio
- Display de 2,5″
- Sensibilidades de 100 a 1600 ASA (¡por fin!)
- Velocidad de obturación 30-1/8000 (eso es MUY rápido) + Bulb

Ahora, cómo he llegado a la conclusión de que mi siguiente cámara reflex será una digital, es algo que paso a explicar brevemente:
- Lo más importante: una copia en papel hecha desde un original digital de esta cámara es absolutamente igual -o mejor- que una copia desde negativo. No soy capaz de ver la diferencia. Y esto es algo que nunca pensé que llegaría a decir. (Para ver qué resoluciones son necesarias para conseguir este resultado, aquí hay una excelente tabla)
- Además, cada vez se venden menos carretes y ya resulta complicado encontrar productos de buena calidad a precios normales. No es rentable que un carrete bueno (digamos un Fuji Reala, por ejemplo) cueste un promedio de 5 EUR para tirar 36 fotos y que el revelado en tamaño 10×15 en un sitio medianamente decente (descartemos minilabs de tiendas y gasolineras), salga por otros 8 o 9 EUR. Si una tarjeta de memoria de 1Gb, con capacidad de recoger más de 100 fotos en altísima calidad (imprimibles en tamaños como 24×30), siendo reutilizable hasta el cansancio, cuesta menos de 100 EUR, entonces el precio de usar película química se vuelve carísimo.
- Por otro lado, la posibilidad de experimentar y tirar fotos como loco hasta conseguir el resultado deseado, es algo totalmente imposible para un fotógrafo normal. Esa inmediatez que te da la fotografía digital, el poder ver en seguida cómo ha quedado, es algo que en determinadas ocasiones vale su peso en oro. Eso sin hablar del revelado: a mi ya empieza a irritarme el tener que esperar 3 o 4 días para ver mis fotos, sin contar con que en medio no haya un fin de semana o una fiesta.
- He constatado, también, que ya son muchos los fotógrafos profesionales que se han cambiado al mundo digital. No hablo sólo de los reporteros gráficos de deportes, que ya llevan un par de años en ello, sino también de fotógrafos de moda, retratos, bodas y hasta alguno de la incomparable National Geographic (saber esto último ha sido una de las gotas que ha colmado el vaso).
- Leica y Hasselblad han sacado sus versiones digitales (ya está, es lo que faltaba para el mundo pro)
- Ya no es necesario dejarse una auténtica burrada de dinero para tener calidad. De hecho, esta Nikon D200 se encontrará en USA por unos 1.600 dólares, que son unos 1.350 EUR al cambio (sale a la venta en diciembre). Incluso con una D50 (748,94 dólares con un 18-55mm), una D70s (1.199,95 dólares con un 18-70mm) los resultados son impresionantes.

Si algún día consigo hacerme con una D200, prometo publicar un review en condiciones. Por ahora, a soñar…