Como diseñador de interacción y experiencia de usuario, adhiero firmemente a la necesidad de simplificar las cosas para volverlas más usables. Odio el los diseños -sobre todo de interfaces- que son recargados, casi rococós. Y detesto que los productos sean complicados de usar, que me obliguen a aprender a usarlos en lugar de ellos adaptarse a mi.
últimamente añado a mi lista de odio-el-barroco las presentaciones. En general me repatean los “powerpoints” y la gente que no tiene ni idea de cómo hacer una presentación decente. Cada vez que asisto a un evento donde viene alguien con su portátil y lo conecta a un proyector, me pongo a temblar. O a bostezar, según sea el caso.
Creo que una presentación es una de las formas más directas de entregar un mensaje, una oportunidad única de tener una audiencia cautiva y que son pocos los que saben aprovecharlo. La mayoría, simplemente suspende. Y creo que aplicar a las presentaciones los principios del diseño simple, es un acierto.
Todo esto viene a que he estado leyendo el excelente blog Presentation Zen, de Garr Reynolds, y no he podido estar más de acuerdo con sus postulados. Y me ha llamado mucho la atención la estrecha relación que existe entre el arte de hacer una presentación y diseñar una buena interfaz. Mientras más simple, mejor. Así de fácil.
Javier Cañada comentaba hace poco el concepto Wabi-Sabi y cómo se aplica a diseño de productos. Reconozco que fue la primera vez que escuché (bueno, leí) sobre Wabi-Sabi. La segunda, ha sido en un par de posts de Reynolds, aplicando el concepto a las presentaciones (parte 1 y parte 2).
Y estoy fascinado. Es un concepto que deberíamos tener enmarcados en todos los estudios, agencias y escritorios de diseñadores de productos e interfaces de usuario. Reynolds cita además un párrafo del libro Wabi Sabi Simple, de Richard Powell:
“The influence of wabi sabi on creativity begins with a simple premise: Do only what is necessary to convey what is essential. In bonsai and in haiku, you prune and trim what is nonessential in an attempt to shorten the distance between the observer and the observed. You carefully eliminate elements that distract from the essential whole, elements that obstruct and obscure….Clutter, bulk, and erudition confuse perception and stifle comprehension, whereas simplicity allows clear and direct attention.”
A la luz de tanta sabiduría adquirida en pocos minutos de fructífera navegación, comienzo a entender mi fobia hacia las presentaciones. Pero a la malas, aburridas y abigarradas. En cambio, admiro profundamente las que son entendibles, limpias y claras. Y una vez más, veo que todo está relacionado.
Reynolds hace -en otro post- un excelente ejercicio de comparación de dos compañías, a través de las presentaciones de sus respectivos CEOs: Apple y Microsoft. Mientras Bill Gates presenta pantallas absolutamente congestionadas, Steve Jobs es casi un maestro Zen. Curioso, porque los productos de ambas compañías comparten la misma dinámica. Mientras unos están llenos de funcionalidades que no consiguen más que hacerlos lentos, pesados de usar y plagados de agujeros de seguridad, los otros simplemente funcionan y son placenteros.
¿Será por eso que las presentaciones de las mega-empresas de consultoría (esas que cobran un dineral por analizar y dejar las cosas peor que como estaban) son tremendamente aburridas y llenas de información en cada pantalla? Recuerdo con horror las interminables sesiones de consultores encorbatados mostrando -una tras otra- un sinfín de slides con gráficas y números, en más de algún proyecto donde he participado…
Señores consultores: por favor ¡acabemos con el martirio del PPT infumable!
Señores diseñadores: ¡comencemos una cruzada por tener presentaciones más zen en nuestras propias empresas!
Yo prometo que la próxima vez que vea una presenta escrita con un tamaño 12 y llena de gráficas y efectos (¡muerte a la animación con sonidos!), me levanto y me voy.

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3 Comentarios
La verdad es que el ser humano de por si es complicado, no he terminado de leer este comentario, ni creo hacerlo, pero me ha llamado realmente la atencion al leer simplicidad, la verdad es que somos extraños pero yo creo que es necesaria pero realmente es complicada, somos nosotros los que nos complicamos, los que tergiversamos la realidad, y si no admira mi obra… y tan solo para decir que es verdad, que es necesario la simplicidad, un espacio limpio, y una idea libre y directa.
En fin, a quien pues lea, un abrazo
Super interesante el post, es justamente eso lo que quiero lograr. Yo trabajo en el área de RR.HH. más precisamente en Capacitación y desarrollo. Hace una semana me llego un requerimiento de capacitación del Gte. Gral. de la compañía. El adhiere al estilo de presentaciones Zen y por eso quiere entrenar a su asistente en este concepto. La verdad es que no encuentro ninguna persona que pueda dictar este taller o darle coaching. Alguno tiene algun contacto que me pueda ayudar a cubrir está necesidad?
Gracias!!!!
Hola, estoy totalmente de acuerdo contigo.
Por mi trabajo asisto a unos dos o tres congresos anuales y…..realmente puede haber gente increible encima del escenario pero sus presentaciones hacen que sean horribles y den ganas nada más entrar de irse.
Yo opto por hacerlas diferentes, pocas palabras, impactantes, colores, pocos efectos, los justos y necesarios para no marear y una maxima es no más de 10 slides.
Ahora estoy intentando aprender sobre las presentaciones Zen..pero no encuentro nada en español que me enseñe cómo hacerlas y sobre todo, desconozco la herramienta de video en el ppt ….podrías echarme un cable? próximamente tengo un congreso y me gustaría innovar.
GRACIAS