Archivo de Noviembre, 2006

Ponencias de The Cocktail

Miércoles, Noviembre 29, 2006

rails.gifLas ponencias que presentaron mis compañeros de The Cocktail en la Conferencia Rails Hispana 2006 están colgadas en el blog corporativo.

Ilusión

Sábado, Noviembre 25, 2006

jmarqueznrails.jpgSon las 19:06 del sábado 25 de noviembre y estoy en el escenario del salón de plenarios de la Universidad Politécnica de Madrid. En este momento estamos haciendo una videoconferencia con David Heinemeier desde Chicago. A mi lado, Agustín Cuenca, va leyendo las preguntas que la gente de esta comunidad ha decidido hacerle.

Veo las caras de los asistentes y a muchos les falta poco para empezar a babear. Miran atónitos la gran pantalla a mi espalda y no se oye ni el zumbido de una mosca.

Dos cosas a destacar:

1.Es sábado, llueve y sin duda todos estaríamos más felices en nuestras casas.

2. David es el creador de uno de los frameworks más revolucionarios de los últimos tiempos, ha salido en multitud de revistas y dirige una compañía que le reporta bastantes beneficios. Pero aquí está, conectado a un Skype, perdiendo una hora completa de su día libre, a cambio de nada.

Este es el entusiasmo que se ve en los últimos tiempos en quienes trabajan programando nuevas aplicaciones, en quienes están construyendo esta nueva web, en quienes comparten la ilusión de hacer algo útil.

Lo veo día a día en mi empresa, en mis compañeros, en quienes quieren aprender. Es emocionante.

Perdón por la sensiblería, pero es que de verdad hace que cada jornada sea interesante, entretenida y que vuelvas a casa sintiendo que has contribuido. No sé a qué, pero me gusta.

Respuesta a Juan José Millás

Viernes, Noviembre 17, 2006

millas_peq.gifEsta entrada es una respuesta pública a la columna de hoy de J.J. Millás en El País.
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Escribo la presente para contestar a la columna del señor Millás del viernes 17 de noviembre del presente año, titulada “Utilidades”. En ella, don Juan José, habla -y opina- sobre la usabilidad y los profesionales que se dedican a ella, con una ligereza que abruma.

Señor Millás, que no se le suba la fama a la cabeza y se crea con autoridad para opinar sobre lo que quiera, sin estar informado. La ignorancia se nota mucho y es peor ser un ignorante público que un cauto desconocido.

La usabilidad, más allá de la discusión bizantina sobre si el nombre es correcto o no -ya lo dirá la RAE cuando lo estime conveniente, tal como hizo con “internet” o “cederrón”-, es una disciplina que lleva ya varios años en el campo del diseño de productos. Y no se trata de un grupo de personas que “exigen el advenimiento de abrelatas sencillos” como dice usted. La usabilidad, al igual que la ergonomía, es una disciplina que estudia el comportamiento humano y establece directrices para que los productos cotidianos (desde un coche hasta un bolígrafo, pasando por programas informáticos y páginas web) sean simples de usar. Para que usted, cuando escriba su columna usando el ordenador de turno, no pierda tiempo en entender cómo se escribe o cómo envía el artículo a la redacción del periódico, por ejemplo. Y que luego, desde la comodidad de su casa, pueda ver en su banco cuándo le han ingresado el pago por esta columna.

Decir que la Asociación Profesional de Usabilidad tiene “poco horizonte” porque relega su ámbito de actuación al mundo de los objetos, es pecar de lo mismo que se le acusa. Es como quejarse de que la arquitectura se centre en los edificios y casas, en lugar de preocuparse por salvar a las ballenas. Don Juan José, no sea usted corto de miras. La usabilidad no se dedica a preguntarse cómo solucionar el problema de la pobreza, porque no es esa su finalidad. Y desde ya le aseguro que tampoco tiene entre sus planes buscar la cura para el cáncer, así que abandone sus esperanzas al respecto, si es que las tenía.

No, señor Millás. Usted no ha dedicado ni un segundo a entender de qué estaba escribiendo. Porque opinar es fácil, más todavía cuando se tiene una tribuna como la suya, desde la que se puede pontificar sobre lo que se sabe y lo que no. Ha querido ser ingenioso, irónico, ocurrente y ha acabado escribiendo una columna llena de chistes fáciles, imitaciones nerudianas baratas (“¿Por qué hay decálogos a los que les sobran diez puntos”) y digreciones semánticas estériles.

Lo que usted no se ha parado a pensar, ni a informarse, es que gracias a la labor de quienes desarrollamos esta disciplina se ha tomado conciencia, entre otras cosas, de la necesidad de que internet pueda ser utilizado por personas con discapacidad. O que las salidas de emergencia sean simples de abrir y evitar así muertes innecesarias, que un anciano pueda operar un teléfono móvil, que cualquiera sea capaz de usar una cámara de fotos para guardar un recuerdo, que cuando se cruce un chaval delante de su coche usted encuentre el freno rápidamente y que un hijo pueda conversar con su padre desde la otra punta del mundo.

La usabilidad es mucho más que eso. Y, aunque usted no lo vea, contribuye a hacer que este mundo sea un poco más simple, agradable y accesible para todos.

Buenos días.

Buscamos inspector ardilla de los mercados

Jueves, Noviembre 16, 2006

Como sabéis -y si no lo sabéis ahora os lo digo- en The Cocktail tenemos una empresa espinofeada que responde al nombre de The Cocktail Analysis, dedicada a la investigación con usuarios y consumidores (que no son lo mismo, oiga).

Allí, es decir en la puerta de aquí al lado, investigan tendencias, usos, consumos, navegaciones, aceptaciones y demases, abarcando tanto las ramas del estudio de usabilidad como la metodología tradicional de mercado. Y es que les ha ido tan bien, que necesitan más gente.

En concreto, buscamos un técnico de investigación de mercados con al menos 4 años de experiencia, para nuestras oficinas de Madrid y Barcelona.

Necesitamos alguien con:

- Experiencia en desarrollo completo de la relación con clientes: desde briefing hasta presentación de resultados pasando por definición de metodologías y trabajo de campo.

- Amplia experiencia aplicando técnicas cualitativas (Madrid) y cuantitativas (Barcelona).

- Carácter proactivo y autónomo.

- Capacidad de innovación.

¡Ah! y que le gusten los perros, claro.

Para enviar tu cv escribe a info[arrobita]the-cocktail.com

Calendario de la Conferencia de Rails

Domingo, Noviembre 5, 2006

badge.pngYa es público y está muy, muy bien. El viernes 24 promete, pero el sábado 25 será la caña.
¿He dicho ya que estará en videoconferencia David Heinemeier?

Pues ahora otra sorpresa: si quieres preguntarle algo, ya puedes hacerlo gracias al sistema mega-geek que se ha montado al efecto: un mic (algo así como un Digg, para entendernos) para enviar preguntas y que la gente vote por las más interesantes. Las mejores, se las formularemos en vivo a David y, si vienes a la conferencia, podrás escuchar la respuesta. No me vais a decir que no es geeknial :-)

Yo iré los dos días, claro. Y ya he enviado una pregunta.

Tolerancia a los fallos: el mundo al revés.

Viernes, Noviembre 3, 2006

Hace tiempo que vengo dándole vueltas a una idea: somos más tolerantes con los fallos de la tecnología que los de otros productos o servicios. Y me refiero a nosotros como usuarios, no como creadores o diseñadores de productos.

Todo viene porque un día Alberto, feliz con su flamante Qtek S200 nueva, me comentó: “Ayer pasé cinco horas para conseguir sincronizarla con el Outlook, pero ahora va que te mueres. Es genial”. ¡Cinco horas para una función básica del producto!

Sincronizar con el programa de correo y agenda es vital para una PDA, una de las funcionalidades que no pueden fallar. ¿Qué pasaría si hubiese sido un coche? Me imaginaba a mí mismo con un coche nuevo, cinco horas tratando de hacerlo arrancar. Me veía teniendo que abrir el capó, cambiando algunos cables de sitio, consultando foros de usuarios para descubrir cómo hacerlo y consiguiendo actualizaciones de una bujía específica para hacerlo funcionar. Ni en broma.

Lo más seguro es que al cabo de una hora hubiese ido al concesionario (en taxi, claro) a reclamarlo y pedir que me lo cambiasen por otro. Pero en el caso de la tecnología, somos capaces de perder nuestro tiempo investigando, aprendiendo hacks que no deberíamos necesitar, dándonos de alta en foros que no nos interesan y todo para conseguir que lo que hemos comprado (y pagado bien, todo sea dicho) finalmente funcione ¡Y al día siguiente somos capaces de decir que el producto es una pasada y que funciona de muerte!

¿Por qué? ¿Por qué como usuarios perdonamos fallos que nunca aguantaríamos en otros productos? No creo que sea porque seamos especialmente afines a la tecnología. Yo soy muy aficionado a la cocina, pero si una batidora no funciona bien, voy y la cambio por otra, pongo una queja o lo que haga falta, pero jamás me pasaría horas investigando para arreglarla yo mismo si está recién salida de la tienda.

¿Es acaso normal que nos hayamos habituado a usar defragmentadores, programas antivirus y parches varios?

Como usuario, la verdad es que no lo entiendo. Y como diseñador de experiencia de usuario, menos aún. Una página web que no funcione bien la abandonamos al instante y puede que nunca volvamos. Curioso: lo que no nos cuesta un duro como usuarios es imperdonable, pero en lo que nos dejamos medio sueldo, somos capaces de hacernos hackers para que funcione.

¿No es un poco el mundo al revés?

Amplificador Harman Kardon AVR 130

Jueves, Noviembre 2, 2006

Hace un par de meses compré este precioso amplificador/receptor de audio y video de Harman Kardon. Siempre había querido tener algo de esta marca. De hecho, siemrpe había querido tener un buen equipo de sonido, para disfrutar de la música y no sólo del cine en casa.

Es muy normal que teniendo un equipo de “home cinema” el efecto envolvente sea espectacular y que un subwoofer nos de la sensación de que el salón se cae a trozos cada vez que en la pantalla hay un tiroteo, pero que a la hora de escuchar una sinfonía o un disco de Miles Davis, se quede corto. Porque en sonido la potencia no es igual calidad. No basta con que suene “alto” sino que tiene que sonar “claro”.

Harman Kardon lleva años haciendo equipos de altísima fidelidad y, sin ser un Mark Levinson, consigue que la 9ª Sinfonía suene mucho mejor que cuando la estrenó Beethoven.

Este amplificador tiene además, la ventaja de ser de la gama “barata” de la casa HK. Y suena de maravilla.

Es un amplificador de 5.1 canales, con una potencia de 45W por canal y de 55W en modalidad estéreo. Decodifica Dolby Digital AC3, Pro Logic y DTS. Tiene conexiones para lo que se te ocurra e incluye un sintonizador FM y AM.

Yo lo he acompañado de un sistema de altavoces 5.1 de Infinity (será objeto de otra entrada) y siento como si le hubiese quitado una capa de polvo a mis discos. Me suenan a maravilla todos.

Ahora estoy a la búsqueda y captura de un reproductor de CD HiFi que le haga justicia a este bicho. Ya os contaré.