Diseños que aguanten el paso del tiempo… O no.
Martes, Enero 30, 2007Una discusión bastante frecuente en este entorno, es sobre el diseño de los productos que creamos, en cuanto a perdurabilidad. Hay quienes defienden que un buen diseño de producto debe ser algo atemporal, que siga siendo efectivo pasados los años y que “no canse”.
Yo estoy de acuerdo. Un poco. Porque creo que no se debe separar el diseño del producto del medio en el que está inscrito. Es decir, coincido con esa afirmación cuando se trata de un libro, un mueble o un reloj. Pero no estoy de acuerdo cuando se refiere a aplicaciones, interfaces de usuario o websites.
Los productos que diseñamos son, por esencia, efímeros. Al menos en su aspecto estético. Nadie espera que una página web se mantenga inalterable durante muchos años. Y cuando sucede algo así, los usuarios lo notan. Basta ver lo que ha sucedido con Windows, que ha tardado cinco años en renovar su aspecto y precisamente esto es lo que más ha destacado la opinión pública.
Por eso disiento cuando alguien comenta que hay que evitar ciertos recursos estéticos. ¿Por qué? ¿Qué hay de malo en hacer productos que se vean “actuales”? Es muy Web 2.0… Sí, lo es. Y mañana será 3.0 y se llevará otro estilo. No pasa nada. Ojo que no estoy defendiendo modas, ni productos que son tan parecidos entre sí que ya ni se distinguen unos de otros.
El mercado de los coches lo tiene claro desde siempre y eso no hace que los productos sean peores, o que su diseño sea erróneo. He visto ya tres o cuatro revisiones de diseño de iTunes y no afecta en nada mi experiencia de usuario. Es más, siento que la mejora, porque me da la sensación de que el producto está vivo, que hay un equipo detrás mejorándolo constantemente.
Creo que buscar la perdurabilidad en el tiempo del diseño de una interfaz de usuario es un esfuerzo inútil. Y casi un oximorón, me atrevería a decir. Al contrario que en otros campos del diseño, cuando hablamos de interfaces de usuario, debemos diseñar para hoy, no para dentro de dos años. Cuando llegue el momento, lo actualizaremos. Con esa misma agilidad que caracteriza al producto que hemos creado.
Para hoy, para hoy. Que igual diseñamos para un mañana que ni siquiera sabemos si llegará.

