El otro día comentaba en el trabajo que hay aplicaciones, que de bien hechas que están, como que obligan a hacer las cosas mejor. A mí me pasa sobretodo con programas que tengo en el Mac.
Por ejemplo,
Omnigraffle. Es un software que está tan bien diseñado, que cuida tanto la experiencia de usuario, que es difícil hacer algo feo con él. Es más, hasta apetece dedicarle más tiempo al trabajo que se está haciendo.
Keynote, para presentaciones, es otro ejemplo. Cuando trabajo con él es un placer: las presentaciones quedan bien, la interfaz es cómoda y la sensación general es muy satisfactoria. Cuando, por el contrario, tengo que utilizar el Powerpoint, estoy deseando acabar pronto y rogando que no falle nada. Lo mismo me pasa con
Visio, en contraposición a Omnigraffle.
Es curioso constatar cómo un buen diseño puede hacer que una tarea, en principio molesta (trabajar), pueda transformarse en una actividad placentera y que, además, incite a hacer las cosas mucho mejor. La calidad llama a la calidad. Yo es que me siento hasta culpable si hago un entregable feo usando estas herramientas.
Y me puse a pensar en qué aplicaciones son las que prefiero para trabajar. Un poco para constatar que cuando utilizo lo que me gusta, trabajo mejor y soy más feliz. Rápidamente, puedo decir que en Mac yo soy de Omnigraffle, Keynote,
Fireworks,
ThinkFree Office,
iMovie,
iDVD,
Disco,
Transmit,
TextMate,
Firefox y
Mail. En un PC me decanto por Fireworks,
Picasa,
SmartFTP,
e-TextEditor y
OneNote. Todas las demás, las uso por obligación.
Y a ti ¿Qué aplicaciones te hacen feliz y tabajar mejor?