
Empecé a escribir este post a principios de julio y justo de me fui de vacaciones antes de publicarlo. Comenzaba así…
“Por fin, tras varios años queriendo contar con esta maravilla, finalmente lo he conseguido. Hoy (2 de julio) he ido a buscarlo a la terminal de carga de TNT (no pude esperar a el lunes para que me lo llevasen ellos) y en este momento escribo este post desde su maravilloso teclado retroiluminado.
Lo que sigue, es la descripción de la experiencia de compra, la “customer experience” que he vivido con Mac. Quien se aburra o simplemente la envidia no le permita vivir tranquilo, que se marche ahora 
Lo compré a través de la Apple Store, porque es la única que te da la opción de configurarlo a medida. Así, le pude meter un disco de 100Gb, 1Gb de RAM y 128Mb de video. Es más barato hacerlo de este modo, porque comprar luego las piezas sale carísimo. Sobre todo porque al ser un portátil, si compras otro disco no lo sumas al anterior, sino que lo reemplazas y el antiguo te lo comes con patatas.
Además, llamando por teléfono puede que des con un agente simpático como el que me atendió a mi y que te haga un descuento 
La primera impresión de la compra: excelente. Todo amabilidades y confirmaciones automáticas por mail de la compra realizada y tal.
La segunda… un poco más “curiosa”: a pesar de que te dicen que el envío tarda entre 3 y 6 días, lo que nadie te cuenta es que tu ordenador se despacha desde Shanghai… “por tierra”!! Así es. Tu precioso ordenador, caro y deseado, tiene que atravesar desde China hasta aquí en un camión. Y claro, te pones a pensar que si van a haber huelgas de camiones, que si tiene que atravesar los Cárpatos, que si le cae una horda de Hunos encima. Buf! se pasa mal, la verdad. Eso hasta que tras mucho llamar a TNT para hacer seguimiento, te enteras que de finalmente está en Holanda. Ya respiras más tranquilo. Está “en occidente” 
Luego, dos días más y ya llega a Madrid.”
Hoy, 27 de julio, sigo con el texto tras pasar tres semanas usando el Mac. Y puedo asegurar: este es el mejor ordenador que nunca he tenido. Es fantástico. Que está diseñado pensando en el usuario es algo que notas hasta en los más pequeños detalles. Por ejemplo: el adaptador a la red eléctrica, tiene dos “patitas” que puedes abrir para enrollar en ellas el cable sobrante al guardarlo. Nada de marañas ni de estar anudándolo para evitar que se desparrame dentro de la bolsa.
Sin embargo, donde se muestra en todo su esplendor es en su sistema operativo. Por fin, un sistema inteligente, que hace que todo sea sencillo. Nada más encender el Mac, detectó mi red inalámbrica y sin tener que hacer nada (literalmente) ya estaba conectado y navegando. Lo mismo pasó cuando quise sincronizar con mi móvil por bluetooth: dos clics y a correr. Y pensar que he pasado horas (literalmente también) tratando de conseguirlo con mi antiguo PC…
La interfaz es perfecta, las acciones complejas se vuelven simples. Las configuraciones son sencillas y la velocidad es abismal.
¿De verdad es tan complicado hacer que todo sea así de fácil? ¿Cómo es que no hay otros ordenadores que sirvan al usuario en lugar de esclavizarlo?
El Mac es sin duda, un equipo bien diseñado. Un verdadero placer al usarlo. El switch, vale la pena.