Entradas clasificadas bajo "Comida"

Recetas 2.0

Jueves, Octubre 11, 2007

cheeef.jpgMe encanta descubrir sitios bien hechos, que sean agradables de usar, estén bien programados y que, además, sean útiles.

Ahora, si a eso le añadimos que tengan que ver con cocina, entonces ya soy fan.

Es el caso de Cheeef, una excelente idea que aprovecha todo lo bueno de la manoseada web 2.0: comunidad, participación, diseño elegante, ajax, etc.

Se trata de una aplicación web donde puedes guadar tus recetas de cocina, ver las de otros, compartir ideas, comentar y aprender. Pero además, tiene cantidad de utilidades (lo que más me gusta) como:

  • Planificador de menú diario, semanal o mensual
  • Generador de lista de compra
  • Modificación de número de comensales en una receta
  • Buscador avanzado

En fin, que es genial. Está muy bien pensada y ejecutada. No sé quiénes son los autores, pero enhorabuena.

Vinagre dulce de Pedro Ximénez

Martes, Junio 6, 2006

He aquí una auténtica maravilla. Un vinagre que no agrede al paladar, que no deja la lengua como trapo y que no mata el sabor de las ensaladas.

Hecho a base de vino dulce Pedro Ximénez, por la Hacienda Bracamonte, este vinagre es de lo mejor que he probado. Ligeramente dulce, menos ácido y oscuro que el aceto balsámico (no mancha la verdura, menos mal) y mucho más suave que los típicos vinagres que se suele encontrar en las casas.
Aromático, suavemente meloso, con un color caoba, es francamente maravilloso sobre una ensalada.

Lo compré hace tiempo en una tiendecita de Pedraza, en Segovia y hará un par de semanas se me acabó. No he podido encontrarlo de nuevo y creo que tendré que ir otra vez a la misma tienda, por lejos que me quede. Es curioso, ya que la Hacienda Bracamonte tiene participación de González Byass, que se supone deben tener distribución por toda la península… pero nada. Está siendo una agonía encontrarlo. Y es que las lechugas, los tomates y las espinacas con piñones, no saben igual sin él.

Si lo véis por ahí, compradlo sin dudar. ¿Precio? Pues debe rondar los 4-5 EUR la botella de 500 ml. Vale la pena.

Seguro que a Roberto le gustaría.

Sal de Maldon

Lunes, Mayo 22, 2006


¿Puede algo tan simple como la sal tener una versión sublime? Sí, puede. Y se produce en Maldon, uno de los pueblos más antiguos del condado de Essex en Inglaterra. Según la leyenda, fue Cassius Petrox -comandante de la legión romana de Maldon hace unos dos mil años- quien descubrió cómo producir cristales de sal usando agua de mar.

Hoy, la Maldon Crystal Salt es un producto imprescindible en las cocinas de los mejores chefs y amantes de la buena mesa. Al revés de la clásica “sal gorda” que irrita el paladar al morder sus enormes cristales, la sal de Maldon literalmente se deshace en la boca. Y es que en lugar de ser cristales, son como pequeñas escamas de sal, que se sienten en la boca pero desaparecen rápidamente. Además, tiene un sabor especial… equilibrado, suave, sutil.

Es perfecta para esos platos donde la sal tiene una importancia más allá del realce del sabor: langostinos a la plancha, espárragos, parrilladas de verduras, solomillo de buey, etc. En realidad es perfecta para todo, pero debido a que no es precisamente barata, prefiero recomendarla para platos especiales.

En la página web de los productores hay algunas recetas interesantes (incluído el gazpacho).

¿Dónde comprarla? Yo la he encontrado por 4,85 € en una tienda de productos de gourmet en mi pueblo, con lo que no debe ser complicado comprarla. Y si no, en internet también hay posibilidades:
- Club Cocina

- SóloSelecto
- Llantar Bien
- Club del Gourmet, de El Corte Inglés (el precio más caro de los vistos)

Taberneros: el placer de comer bien

Miércoles, Noviembre 16, 2005

Taberneros - Calle de Santiago, 9
El otro día tuvimos la suerte de cenar en este sitio, en pleno centro, en el llamado Madrid de los Austrias. Buscaba yo un lugar nuevo, que no conociésemos, para llevar a un amigo que nos visitaba y a través de LaNetro encontré el restaurante Taberneros. Probamos suerte y hemos quedado encantados.

El local es pequeño, acogedor, con un cierto aire tradicional, pero con toques modernos por dentro. Está en una calle muy tranquila (Calle de Santiago, 9), en medio de uno de mis barrios preferidos en Madrid. A la entrada, una barra alta, roja, de madera, te da la bienvenida y te invita a esperar si es que no has llegado a tiempo de coger una de las pocas mesas que tiene. Ahora, si eres previsor y apareces sobre las 21.30, seguro que tienes sitio. No se reserva por teléfono en fines de semana.

Ya sea que te sientes en seguida o que tengas que esperar, la experiencia vale la pena. La carta no es que sea extensa, pero tiene de todo un poco. Eso sí, los platos son exquisitos, delicadamente preparados. Es de esos sitios donde parece que la comida la han hecho con cariño.

Nosotros probamos un surtido de pinchos (brick de queso de cabra con cebolla confitada, gambas all cremat, solomillos en salsa de soja, foie plancha con cebolla confitada y vieiras con salsa) y luego pedimos dos platos para compartir: un pulpo con cachelos bastante novedoso (en lugar de pimentón llevaba una suave salsa de mantequilla) y verdillas con carabineros sabrosísimas (las verdillas son como las judías verdes, pero más pequeñas. Se come el fruto de la baya).

Acompañamos con un Syrah 2003 de Viñas del Vero, servido a la temperatura exacta en copas grandes.

De postre, un descubrimiento: “la especial Willy Wonka”, una tarta de chocolate con toque de naranja, impresionante. Junto con una copa un exquisito Pedro Ximenez, era la gloria misma.

Taberneros, además de su excelente comida, tiene un par de detalles que lo hacen un sitio absolutamente recomendable. A saber:
- Extensísima carta de vinos (unas 300 referencias)
- Servicio amable, diligente, sin agobios ni demoras (algo cada vez más raro en Madrid)
- Buena relación calidad/precio (unos 30€). En un momento en que ir a cenar es una auténtica odisea para el presupuesto y que en cualquier sitio te clavan sin piedad por comidas normalitas, este es un lugar donde sales pensando que lo que has pagado es merecido. No es barato, pero tampoco caro. Y es un precio justo.

Nosotros repetiremos, sin duda. Es uno de los sitios donde más a gusto nos hemos encontrado últimamente. Un auténtico descubrimiento.

Datos:
Taberneros
Calle de Santiago, 9 - Madrid
Tel: 915422160
Cierran los lunes.