Tengo en casa una Kettle (tetera eléctrica) como la de la foto que acompaña este post, que me pone nervioso todos los días. Sucede que este artefacto es el encargado de calentar el agua con que preparo el té que bebemos al desayuno cada mañana y nunca estoy totalmente seguro de que esté funcionando correctamente. Y claro, cuando necesitas poder olvidarte de una tarea tan simple como calentar agua para continuar haciendo cosas más importantes (terminar de vestirte o poner en orden los papeles del trabajo), es fundamental que tengas confianza en que todo va correctamente.
Pues bien, esta kettle carece de algo imprescindible: un piloto que indique que hay energía. Al enchufarla y presionar el interruptor que, por cierto, es bastante plano y no da muchas pistas visuales sobre si está o no en modo encendido, nada sucede. Es decir, no hay ni sonidos ni luces que indiquen que el aparato se comporta de la forma esperada. Hasta que no se oye el clásico rumor de las burbujas del agua hirviendo, la incertidumbre es total. Y para entonces ya he perdido minutos preciosos.
¿Por qué no ponen una pequeña luz que indique el estado (encendido/apagado)? Seguramente por un concepto erróneo del ahorro. Seguro que agregarlo aumentaría el precio de coste del artículo, pero no creo que la diferencia sea tan importante, en cambio para los usuarios sí que lo es. De hecho, al no tener la luz no sabes si está encendida y ya me he quemado accidentalmente al tocarla sin saber que estaba calentando el agua.
Este es un error de diseño que es bastante frecuente, por desgracia. Si el diseño se hiciese centrándose en el usuario, o bien si alguien se preocupase de entender la problemática cotidiana del usuario, esto no sucedería.
En diseño de interfaces nos encontramos con lo mismo, de ahí que existan comportamientos pensados para los tiempos de espera del usuario. Cuando el usuario interactúa con el sistema y emite una orden (enviar, guardar, abrir, etc) lo normal es que vea un indicador de que algo está sucediendo, de que la orden que ha dado está siendo procesada. Lo más normal son cosas tipo “espere un momento”, “cargando datos” o bien iconos que representan relojes o cualquier forma de indicar que sí, que se ha recibido el input pero hay que esperar un poco.
Sin embargo, no siempre se respeta este estándar tan necesario. Más de una vez me he encontrado frente a un cajero automático sin saber si los botones que he presionado funcionaban o no. Si no hay señales audibles o visibles, estás en la absoluta incertidumbre… y cuando se trata de tu dinero, no hace gracia. Quizás por eso el sonido que emite la máquina cuando está contando los billetes y se siente que se mueven los rodillos que los transportan hacia la salida, es uno de los que más me tranquiliza.
Nielsen habla de esto cuando dice que uno de los puntos a tomar en cuenta en un análisis heurístico es “visibility of system status”. Ben Tristem lo menciona en su paper “Usability Heuristics Applied to Modern Aviation” y Don Norman lo menciona en su superventas “The Design of Everyday Things“