Entradas clasificadas bajo "productos"

Deliciosa filosofía

Lunes, Febrero 4, 2008

deliciouslibrary.png

Este fin de semana he vuelto a probar Delicious Library, el genial programa para catalogar los libros, discos y películas que tienes en casa, usando la cámara del Mac. Básicamente usas la iSight para leer los códigos de barras y te crea unas monísimas estanterías con tus colecciones, además de montar un sencillo sistema de control para saber a quién le has prestado qué.El producto es una idea de la gente de Delicious Monster, una compañía creada por Wil Shipley, quien fuera el fundador y presidente de Omni Group, los creadores -entre otras cosas- del maravilloso OmniGraffle.

Una de las cosas que más me gusta de esta gente, es su declaración de principios:

“We believe that delicious software, starts as something simple and beautiful: an idea to simplify your life, to help you more easily accomplish something you need to do. (…) Delicious software should be deep and focused, so every feature you want to use is understandable and anticipates what you actually want to do; you should find yourself smiling at its added and unexpected beauty. (…) It’s delicious and it makes you smile.”

En resumen, cinco palabras que deberíamos tener siempre en mente cuando comenzamos a crear un nuevo producto: Simple, beautiful, deep, focused, understandable.

Genial.

Evento de Blackberry

Lunes, Octubre 8, 2007

Me mandan una invitación para asistir, el próximo martes 16 de octubre a un evento de Blackberry en Madrid.

El evento, llamado Movilidad y Productividad, lo organizan RIM, mTactics y Spamina.

Básicamente se mostrarán otras aplicaciones de productividad para la Blackberry, más allá de enviar y recibir mails (y hablar por teléfono, claro). Y, de paso, la gente de RIM enseñará los nuevos modelos.

Así es que, si veo novedades interesantes, os contaré aquí. Lo malo es que es justo un día después de mi cumpleaños… mala fecha para ponerse los dientes largos ;-)

Google Maps me tiene encantado

Jueves, Julio 5, 2007

ruta1.pngAyer descubrí la nueva funcionalidad de Google Maps: cambiar dinámicamente en el mapa la ruta que has establecido. Simplemente coges la línea azul que marca el recorrido para ir de un punto a otro y la arrastras. Lo mismo puedes hacer con el punto de inicio y destino o agregar paradas. Absolutamente genial.

Además, las indicaciones escritas han mejorado muchísimo y ahora usan un lenguaje más natural. Tienes indicaciones como “gira ligeramente a la derecha”, en lugar del clásico “gira a la derecha”. Esta sutileza hace una diferencia enorme cuando te encuentras en la calle y te das cuenta de que estás en una intersección de varias vías y, efectivamente, la que coges es la que se curva “ligeramente”.

indicaciones.png

Con la facilidad de planificar una ruta y modificarla que tiene Google Maps en web y lo buenas que son las indicaciones que da, no sé qué están esperando para integrarse en un GPS. Sería el navegador perfecto. Me imagino creando una ruta en la web y descargando las indicaciones por USB al GPS y me emociono.

Es sencillamente tan simple, que no entiendo por qué no lo tienen ya en el mercado.

40 años del cajero automático

Miércoles, Junio 27, 2007

Hoy se cumplen 40 años desde la instalación del primer cajero automático. Fue en Londres, en la sucursal de Enfield del Barklays Bank. Su inventor, John Shepherd-Barron, lo concibió inspirándose en las máquinas de chocolatinas: “Pensé en una máquina como las que venden chocolates pero que en vez de chocolates tuviera dinero”.

Poco tiempo después, se le ocurrió que los cajeros debían tener algún método para asegurar la identidad de quien los estaba usando e inventó el código PIN. Su mujer le dijo que ella no era capaz de recordar más de cuatro dígitos con facilidad y ahí nació un estándar.

La historia, que la recoge BBC News y El País, me ha encantado por varios motivos:

  • Me fascina constatar cómo un invento, que ha revolucionado el mundo de las finanzas personales, nació de una inspiración tan sencilla (”que en vez de chocolates tuviera dinero”).
  • A veces nos enredamos mucho más de lo necesario para definir algo, cuando lo más sencillo es preguntar a un usuario tipo (”En la mesa de la cocina, me dijo que sólo podía recordar cuatro dígitos, y los cuatro dígitos se convirtieron en estándar mundial gracias a ella”)
  • Ya hay más de un millón y medio de cajeros automáticos en el mundo. Han pasado 40 años y la curva de adopción de tecnología se ha completado. Los cajeros son parte del paisaje y de la vida diaria.
  • El inventor, predice que en 5 años comenzará a desaparecer el dinero en efectivo en favor de los pagos con móviles.

Os dejo el video de la entrevista que le ha hecho la BBC.

Aplicaciones para ser feliz

Viernes, Marzo 16, 2007
 
El otro día comentaba en el trabajo que hay aplicaciones, que de bien hechas que están, como que obligan a hacer las cosas mejor. A mí me pasa sobretodo con programas que tengo en el Mac.
 
Por ejemplo, Omnigraffle. Es un software que está tan bien diseñado, que cuida tanto la experiencia de usuario, que es difícil hacer algo feo con él. Es más, hasta apetece dedicarle más tiempo al trabajo que se está haciendo.
 
 Keynote, para presentaciones, es otro ejemplo. Cuando trabajo con él es un placer: las presentaciones quedan bien, la interfaz es cómoda y la sensación general es muy satisfactoria. Cuando, por el contrario, tengo que utilizar el Powerpoint, estoy deseando acabar pronto y rogando que no falle nada. Lo mismo me pasa con Visio, en contraposición a Omnigraffle.
 
Es curioso constatar cómo un buen diseño puede hacer que una tarea, en principio molesta (trabajar), pueda transformarse en una actividad placentera y que, además, incite a hacer las cosas mucho mejor. La calidad llama a la calidad. Yo es que me siento hasta culpable si hago un entregable feo usando estas herramientas.
 
Y me puse a pensar en qué aplicaciones son las que prefiero para trabajar. Un poco para constatar que cuando utilizo lo que me gusta, trabajo mejor y soy más feliz. Rápidamente, puedo decir que en Mac yo soy de Omnigraffle, Keynote, Fireworks, ThinkFree Office, iMovie, iDVD, Disco, Transmit, TextMate, Firefox y Mail. En un PC me decanto por Fireworks, Picasa, SmartFTP, e-TextEditor y OneNote. Todas las demás, las uso por obligación.
 
Y a ti ¿Qué aplicaciones te hacen feliz y tabajar mejor?

11870.com

Miércoles, Febrero 21, 2007

11870.pngYa está en abierto la versión beta de 11870.com, un servicio bastante innovador en el que han estado involucrados buenos amigos y mejores profesionales. Se trata de un sitio donde puedes guardarte recomendaciones y enlaces a comercios, empresas, restaurantes, etc. y ver qué están comentando tus contactos.

Ellos lo explican como “11870.com sirve para que la gente descubra, recuerde y comparta empresas y negocios.” Y añaden “cada usuario tiene una página donde va guardando (de manera pública o privada) negocios que le interesan, pudiendo poner opiniones, fotos, videos, etiquetas… Aunque se puede usar de manera individual, el verdadero potencial viene cuando lo compartimos con nuestro círculo de amigos. Al final todo el mundo valora más los consejos de sus conocidos que los de la gente que no conoce.”

Muy web social, muy 2.0, muy útil y muy adictivo. Yo tuve la suerte de poder aportar un granito de arena comentando alguna cosilla en los inicios y debo decir que el resultado es genial. Ha sido un ejemplo de proyecto de diseño de interacción, que espero algún día se animen a contar en una conferencia o paper. Vale la pena.
¡Enhorabuena por el lanzamiento!

Ah, por cierto… mi 11870 es “joaquin

Presentr, el generador de títulos de ponencias

Martes, Febrero 13, 2007

ponentrLogo.pngRecién salido del horno, Presentr, tu generador aleatorio de títulos de ponencias. ¿No sabes cómo llamar tu próxima charla? ¿Quieres impresionar a tu audiencia?

¡No lo pienses más! ¡Prueba ahora Presentr, totalmente gratis! (por un tiempo limitado). Disponible en español e inglés.
Un desarrollo rápido de Luis Villa, Ale Muñoz y mio. Pa’ que luego digan que el agile development no sirve… :-)

presentr3.png presentr2.png presentr.png

Nintendo Wii: la interacción natural

Viernes, Enero 5, 2007

wii1.jpgHace un par de días estuve probando una Nintendo Wii y he quedado fascinado. Aclaro que no soy experto en videojuegos ni aficionado a ellos. Es más, me considero bastante inepto al respecto, aunque lo he intentado varias veces (desde el PacMan hasta el Medal of Honor). No consigo que me atraigan, sobre todo porque siento que son entretenimientos para “iniciados”.

No me gusta que haya que dedicarles tanto tiempo para aprender a usarlos, para coger soltura con los mandos y menos aún, para conseguir “hacer algo” con ellos. Odio sobre todo los juegos donde tienes que estar días enteros para pasar una etapa o construir un mundo donde jugar. Para pasar las horas prefiero un libro, sinceramente. Sin embargo, la Wii me parece genial. Por unas razones muy simples:

  • Desde el minuto 1 ya estás jugando activamente.
  • No necesitas conocer combinaciones de botones, ni trucos para comenzar.
  • La interacción es natural, es intuitiva: para responder en el tenis, muevo el brazo e imito el gesto de golpear la pelota con una raqueta. Punto.

Ahí radica la fortaleza del invento: la interacción es básica, para cualquiera. Las barreras típicas de los entretenimientos tecnológicos (aprendizaje, modelo mental, etc) casi desaparecen. A la Wii puede jugar mi padre, que lo más moderno en videojuegos que probado ha sido el pong.

La Wii y su modelo de interacción consiguen que los videojuegos se hagan más universales, más al alcance de los que, hasta ahora, no eramos usuarios. Creo que estamos asistiendo al nacimiento de una nueva generación de entretención digital. Las consolas, como las conocemos, están orientadas a un público muy específico, que controla los códigos y que, incluso, comparte un universo cultural. La esperada PS3 de Sony, por ejemplo, no hace más que continuar con ello, añadiendo más velocidad y capacidad de procesamiento, pero no aporta nada nuevo en cuanto a interacción.

Lo realmente interesante es toda la nueva línea de juegos que no utilizan el mando convencional y en cambio centran la interacción en objetos reconocibles, como la guitarra de Guitar Hero o el micrófono de SingStar. Lo mismo pasa con los juegos de la gama EyeToy, donde el usuario “actúa” dentro del juego, como Kinetic.

Reconozco que estoy casi emocionado y que tengo unas ganas enormes de hacerme con una Wii para casa. He probado el tenis, los bolos y el golf . Y sí, todavía tengo agujetas en el brazo de tanto passing shot :-)

Flockeando

Miércoles, Agosto 2, 2006

flockEscribo este post desde Flock, por probar qué tal funciona y si, además de bonito, es un software práctico. Por ahora me tiene bastante contento y creo que resume bien dos elementos que considero esenciales en cualquier producto: eficiente y estético.

No me valdría con que fuese simplemente bonito o que sólo fuese eficiente, es la suma lo que cuenta. Por eso soy usuario de Apple y me gustan sus productos, por eso me he descargado Flock y lo estoy probando.
Creo que tiene cumple con un equilibrio en los tres niveles de diseño que propone Norman en su libro “Emotional Design“: “Visceral, behavioral and reflective” (visceral, conductivo y reflexivo). Visceral porque a primera vista gusta, es atractivo, sus controles se ven agradables. Nada más visitar la página y ver las capturas de pantalla, dan ganas de descargarlo. Conductivo porque funciona bien y me soluciona un problema que tenía hace tiempo: usar mis favoritos en del.icio.us como los favoritos del navegador (y manejarlos perfectamente). Reflexivo (en el sentido de reflejar, no de reflexión) porque quieras que no, me gusta que me vean con lo último, que la gente vea que conozco lo más nuevo y lo uso. No es lo mismo entregar una captura de pantalla de Internet Explorer que una de Flock para Macintosh… no os voy a engañar :-) (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra)

Si además este post se lee bien y sólo he tenido que darle al botón “publish”, entonces será un producto útil que me facilita la vida.
En el siguiente post os contaré lo contrario, un producto que es solamente visceral pero que se vende con un fin -supuesto- totalmente práctico.

Blogged withFlock

Mi tetera no me habla

Lunes, Febrero 14, 2005

images.jpegTengo en casa una Kettle (tetera eléctrica) como la de la foto que acompaña este post, que me pone nervioso todos los días. Sucede que este artefacto es el encargado de calentar el agua con que preparo el té que bebemos al desayuno cada mañana y nunca estoy totalmente seguro de que esté funcionando correctamente. Y claro, cuando necesitas poder olvidarte de una tarea tan simple como calentar agua para continuar haciendo cosas más importantes (terminar de vestirte o poner en orden los papeles del trabajo), es fundamental que tengas confianza en que todo va correctamente.

Pues bien, esta kettle carece de algo imprescindible: un piloto que indique que hay energía. Al enchufarla y presionar el interruptor que, por cierto, es bastante plano y no da muchas pistas visuales sobre si está o no en modo encendido, nada sucede. Es decir, no hay ni sonidos ni luces que indiquen que el aparato se comporta de la forma esperada. Hasta que no se oye el clásico rumor de las burbujas del agua hirviendo, la incertidumbre es total. Y para entonces ya he perdido minutos preciosos.

¿Por qué no ponen una pequeña luz que indique el estado (encendido/apagado)? Seguramente por un concepto erróneo del ahorro. Seguro que agregarlo aumentaría el precio de coste del artículo, pero no creo que la diferencia sea tan importante, en cambio para los usuarios sí que lo es. De hecho, al no tener la luz no sabes si está encendida y ya me he quemado accidentalmente al tocarla sin saber que estaba calentando el agua.

Este es un error de diseño que es bastante frecuente, por desgracia. Si el diseño se hiciese centrándose en el usuario, o bien si alguien se preocupase de entender la problemática cotidiana del usuario, esto no sucedería.

En diseño de interfaces nos encontramos con lo mismo, de ahí que existan comportamientos pensados para los tiempos de espera del usuario. Cuando el usuario interactúa con el sistema y emite una orden (enviar, guardar, abrir, etc) lo normal es que vea un indicador de que algo está sucediendo, de que la orden que ha dado está siendo procesada. Lo más normal son cosas tipo “espere un momento”, “cargando datos” o bien iconos que representan relojes o cualquier forma de indicar que sí, que se ha recibido el input pero hay que esperar un poco.

Sin embargo, no siempre se respeta este estándar tan necesario. Más de una vez me he encontrado frente a un cajero automático sin saber si los botones que he presionado funcionaban o no. Si no hay señales audibles o visibles, estás en la absoluta incertidumbre… y cuando se trata de tu dinero, no hace gracia. Quizás por eso el sonido que emite la máquina cuando está contando los billetes y se siente que se mueven los rodillos que los transportan hacia la salida, es uno de los que más me tranquiliza.

Nielsen habla de esto cuando dice que uno de los puntos a tomar en cuenta en un análisis heurístico es “visibility of system status”. Ben Tristem lo menciona en su paper “Usability Heuristics Applied to Modern Aviation” y Don Norman lo menciona en su superventas “The Design of Everyday Things